VISITA Al "TREBUCHET PARK"

El pasado 6 de marzo de 2011, dos antiguos numantinos hicimos un corto viaje hasta la impresionante villa de Albarracín, en cuyas cercanías se encuentra el "Trebuchet Park", que fue abierto al público durante el mes de enero. Su creador es un joven historiador llamado Rubén Sáez Abad, al que queremos expresarle nuestro más sincero agradecimiento tanto por el excepcional trato que nos dispensó a lo largo de la visita, como por las ilustrativas explicaciones que nos ofreció sobre su inigualable colección de máquinas de asedio.


Recordemos que Rubén Sáez se licenció en Humanidades en Teruel y, posteriormente, se doctoró en Historia en la Universidad Complutense de Madrid durante 2004, obteniendo la calificación de Sobresaliente Cum Laude con la tesis titulada "La Poliorcética en el Mundo Antiguo". Ese mismo año, gracias a su impresionante investigación sobre las técnicas y máquinas de asedio de la Antigüedad le fue concedido el Premio Nacional de Defensa, otorgado por el Ministerio de Defensa en su modalidad de Historia y Geografía Militar.


Desde aquel lejano 2004, el incansable historiador turolense ha escrito numerosos artículos y libros (14 publicados y 22 en proceso) dedicados en buena parte a los asedios realizados a lo largo de la historia, así como a la diversa maquinaria empleada en los mismos. Además, ha participado como ponente en diferentes congresos nacionales e internacionales sobre poliorcética, al tiempo que ha organizado varias exposiciones en las que utiliza sus numerosas maquetas, armas y equipos, así como la excepcional colección de máquinas a tamaño real que actualmente están expuestas en el "Trebuchet Park". Pero, a pesar de esta impresionante obra, su mayor contribución a la historia de las máquinas de asedio reside en la "Investigación sobre Arqueología Experimental", destacando el proyecto integral de reconstrucción de ingenios de asedio del mundo Antiguo y Medieval, que se encuentra en sus primeras fases y que culminará con una exposición internacional sobre el tema.


Centrándonos en el ´"Trebuchet Park" es obligado mencionar que se trata del mayor museo al aire libre de máquinas de asedio existente en el mundo, integrando más de 50 ejemplares a escala real diseñadas a partir de documentos  y planos antiguos. Además, han sido construidas con el máximo rigor histórico y empleando siempre los mismos materiales usados en las originales y, lo que es más importante, TODAS funcionan a la perfección. Para su más fácil estudio han sido divididas en: Época Antigua (Griegas y Romanas); y Época Medieval (Bizantinas, Musulmanas, Cristianas y Orientales).


Aunque Rubén Sáez ha demostrado sin ninguna duda que posee un carácter realmente emprendedor y un gran amor a su tierra (ha rechazado varias ofertas muy interesantes económicamente de países tales como Francia y el Reino Unido), nos vemos obligados a denunciar que, hasta la fecha, no ha recibido ni una sola subvención de las distintas administraciones públicas, a pesar del enorme esfuerzo (tanto de trabajo como económico) que ha tenido que realizar para poner en marcha sus interesantes proyectos. Sólo para hacernos una idea aproximada, para la construcción de cada una de las máquinas lanzadoras romanas denominadas "onager", sin contar las muchas horas de trabajo, fueron necesarios 400 metros de cuerda, aparte obviamente de los gruesos tablones de madera, cuyo precio no es nada despreciable.


Por último, queremos aprovechar esta página para expresar nuestra total admiración por la obra de Rubén Sáez que, desde nuestro punto de vista, merece un importante apoyo institucional, tanto por su originalidad como por su innegable interés histórico. Desde luego, siempre se puede poner la escusa de la falta de presupuestos; sin embargo, no es menos cierto que existen numerosos proyectos de mucho menor interés que reciben todos los años subvenciones millonarias, a menudo ante el asombro de los sufridos contribuyentes. Por otra parte, también sería muy interesante que algunas instituciones como el Museo del Ejército, por citar solo un  ejemplo, aprovecharan su experiencia y le encargaran la construcción de diferentes máquinas o ingenios a tamaño real o maquetas a escala, que enriquecerían enormemente sus colecciones que, salvo en raras ocasiones, no incluyen piezas anteriores a las armas de fuego. Por supuesto, no podemos olvidar la excepcional labor que Rubén Sáez puede desarrollar como asesor, tarea en la que ya posee una amplia experiencia, destacando su participación en el Proyecto Segeda, así como en la dirección del Centro de Interpretación de la Guerra de los Dos Pedros, en la recién reconstruida muralla de Teruel.


Para más datos, ver la página web:

http://www.maquinasdeasedio.com/.


Rubén, en nombre de todos los amantes a la historia militar, recibe nuestra más sincera felicitación y nuestro apoyo más desinteresado, en el convencimiento de que tu esfuerzo y el de tu familia, se verán finalmente recompensados. Mucha suerte y adelante.

 

 

 

Rubén Sáez mostrando el funcionamiento de una catapulta tipo "Scorpio" (siglo I a.C.), construida a partir de los restos encontrados en Caminreal.
El "músculo" romano servía para cubrir a los obreros que realizaban labores de minado o rellenaban los fosos.
Delante de un impresionante "ariete" romano del siglo IV.
Curioso "lanzallamas" construido a partir de la descripción que hizo Tucídides, del usado en el asalto a la ciudad griega de Delio en 423-424 a.C.
Batería con cinco "lanzapiedras de torbellino" usada en los paises orientales.
"Escala " y "grúa elevatoria" para asaltar las murallas y, al fondo, una "brígola".
El "Hwach" chino del siglo XV puede ser definido como el antecesor de los modernos lanzacohetes múltiples.
Los "Onager", como este modelo tardío del siglo IV, constituían la artillería pesada de las legiones romanas.
Diversas máquinas medievales usadas por los cristianos ("ariete", "ingenio incendiario" de Taccola, "ballesta de torno" y "trabuco de contrapeso").
"Manjaniq persa" de tipo medio empleado por los musulmanes hacia el siglo XII, capaz de lanzar piedras de unos 90 kg.
Mostrando una maqueta en construcción.
"Escala compuesta" oriental del siglo XIII, que disponía de un alojamiento protegido en la parte inferior.